Antro Fresango

Estoy requete putamadre encabronadisisísimo...

Pasé por P para ver qué se iba a hacer hoy. Llegué a su casa; compartí una rica cena con su familia, jugamos futbolito, la esperé mientras se arreglaba y decidió que fuéramos a un bar. No sin antes hacerle la observación de que yo iba en jeans, playera, tenis, gorra y chamarra; accedí. A fin de cuentas era un bar, y yo esperaba que hubiera música en vivo.

Llegamos y esperamos a sus amigos; yo noté que no era un bar. Era un antro fresa de esos que se abren y se cierran a todas horas en Irapuato. Desde hace tiempo evito en la medida de lo posible ir a esos lugares, principalmente porque estoy hasta la madre de ellos, se podría decir que viví en bares y antros de la ciudad de México durante 4 años.

Pero bueno, el colmo fué que después de pasar por el ritual apestoso del cadenero y los de seguridad; llega un fulano a decirme que dejara mi gorra en el guardarropa. ¡MI GORRA!... ¡LA REPUTA GORRA QUE DISIMULABA MI MAL-PEINADÉZ!... ¡NI EN EL WORKA (o como se llamaba), NI EN EL ALEBRIJE (o como se llamaba), NI EN EL BULL, ETC, ME HABÍAN PEDIDO QUITÁRMELA!

Al decirle al fulano que no mamara, que estaba despeinado y pedirle una explicación, me contesta: "Son políticas del lugar". Ah si? Pues vayan y métanse el puto lugar por donde chingadamadre les quepa. ¡Cabrones! Y luego agarren sus políticas y hagan lo mismo, pero tómense un aceitito de ricino y por el otro lado, embárrense vaselina (pa que vean que soy buen pedo y me preocupo por su estómago y rozadez de culo cuando las caguen) (¿existe la palabra rozadez?¿existe la palabra mal-peinadez?).

Obviamente, me encabroné y mandé a la chingada al puto lugar. Me despedí de P y sus amigos, me subí al carro y manejé hasta la casa, en donde ahora desahogo mi coraje por medio de estas líneas. Ahora que lo pienso, me ví muy mamón. Sorry P! :P

2 comentarios:

Mel dijo...

Y que leccion aprendiste?
...
si, eso mismo pense yo

José Flores dijo...

Es que sólo a ti se te ocurre llevar gorra, no lo puedo creer!

jaja, saludos, feliz año!